Entre los mismos se encuentran contraseñas repetidas y enlaces que llegan por WhatsApp.
Con motivo de celebrar el mes de la ciberseguridad, un informe detalló cuáles son los siete errores cotidianos que habilitan una puerta de entrada para acceder a información personal, cuentas y dinero de las personas.
El documento, elaborado por la multinacional brasileña TIVIT, difunde recomendaciones y errores comunes que permiten que sea más fácil acceder a los datos personales.
Los 7 errores más cotidianos
1. La urgencia puede ser una señal de alerta
Los mensajes que buscan generar urgencia son uno de los recursos más utilizados para conseguir que una persona actúe sin detenerse a verificar.
Antes de hacer clic, conviene revisar quién envió el mensaje, qué dirección contiene el enlace y si realmente tiene sentido que esa empresa o persona esté solicitando determinada información. Ante la duda, es preferible ingresar directamente al sitio o aplicación oficial, en lugar de hacerlo desde el enlace recibido.
2. Una misma contraseña puede convertirse en un problema
Utilizar la misma contraseña para el correo electrónico, las redes sociales y otros servicios puede parecer práctico, pero aumenta el impacto de una filtración. Si una contraseña queda expuesta en un servicio, los atacantes pueden intentar utilizarla en otras plataformas.
3. El segundo factor no es un trámite más
Activarlo en el correo electrónico, las aplicaciones financieras y las principales redes sociales puede marcar una diferencia importante: incluso si alguien consigue una contraseña, todavía tendrá que superar un segundo mecanismo de verificación.
La autenticación multifactor —por ejemplo, ingresar una contraseña y además confirmar la identidad desde el teléfono— funciona como una barrera adicional.
4. Un código recibido por mensaje directo no se comparte
Los códigos de verificación son personales. Sin embargo, una modalidad frecuente de fraude consiste precisamente en intentar convencer a la víctima de que los comparta. Puede presentarse como un supuesto familiar que cambió de teléfono, un empleado de una empresa o alguien que necesita “validar” una operación.
5. Los códigos QR tampoco son inocentes
Escanear un QR se volvió algo habitual para pagar, acceder a un menú o ingresar a un sitio web. Pero el mismo también puede dirigir a una página falsa. Antes de ingresar información personal, credenciales o datos bancarios, conviene comprobar a qué sitio está llevando y si corresponde realmente al servicio que se pretende utilizar.
6. Actualizar también es protegerse
Las notificaciones de actualización suelen aparecer en el peor momento y es fácil postergarlas. Sin embargo, las actualizaciones de sistemas operativos y aplicaciones no solo incorporan nuevas funciones: también pueden corregir vulnerabilidades de seguridad.
7. Lo que está en el teléfono también necesita un respaldo
Fotos, documentos, contactos y otros archivos, por ejemplo, pueden perderse por un problema técnico, el robo del dispositivo o un ataque.
Por eso, contar con una copia de seguridad permite recuperar esa información sin depender exclusivamente del dispositivo original. En el caso de archivos importantes, también puede ser conveniente mantener más de una copia y evitar que todas estén almacenadas en el mismo lugar.
“Al igual que cuando caminas en una calle que sientes que no es segura y tomas precauciones, en nuestra vida digital tenemos que aprender cómo identificar posibles fraudes para no caer en ellos”, concluyeron desde la firma tecnológica.
Agencia NA